@aluja.studio

Estudio.

Aluja Studio es el nombre con el que trabajo. Detrás hay una persona: Martí Aluja, diseño y desarrollo web en Barcelona. Diseño la web, escribo el código, los textos los sacamos entre los dos y la pongo en marcha. Hablas conmigo de principio a fin.

Barcelona 2023 — hoy 15 proyectos

Qué hago

Webs para negocios que necesitan algo concreto: que les llamen, que les escriban o que les reserven. Siete de los quince proyectos del porfolio son webs; el resto son las piezas con las que llegué hasta aquí, entre identidades de marca, videoclips y un documental.

Cada web se hace a medida, sin plantillas compradas ni constructores. Y todas salen con lo mismo puesto de serie, sin cobrarlo aparte: proyectadas por el móvil, con el rendimiento medido en Lighthouse y el informe por delante, el SEO técnico hecho —metadatos, sitemap y alta en Search Console— y los legales al día, aviso legal, privacidad y cookies con el RGPD. Cuando hace falta, también hago lo que rodea a una web: identidad de marca, animación de logotipo, vídeo y 3D.

Para quién

Negocios pequeños y medianos, sobre todo de Barcelona y alrededores. En el porfolio hay una pizzería de Sarrià, un restaurante de Argentona, una agente de seguros de Sabadell, la discográfica que lleva a Kadec Santa Anna, una tienda de camisetas que se ven en 3D y dos productos digitales. Si lo que necesitas es que la gente te encuentre, entienda qué haces y te escriba, encaja.

Las webs pueden ir en catalán y castellano: dos de las del porfolio lo están, con cada idioma en su propia dirección. En persona me muevo por Barcelona y alrededores; el resto lo llevo a distancia igual de bien.

Cómo trabajo

El precio se cierra antes de empezar y no se mueve: 900 € una landing, 1.200 € una web de cinco páginas y desde 1.900 € si hay tienda, reservas, catálogo con filtros o dos idiomas. Sin IVA y publicado en precios, para que no tengas que pedir presupuesto solo para saber si te encaja.

Tres semanas desde que tengo textos e imágenes. Se factura la mitad al aceptar el presupuesto y la mitad el día que se publica. El dominio se registra a tu nombre y el código es tuyo: si algún día te la llevas a otro sitio, te la llevas entera. Después hay mantenimiento por 30 € al mes —dominio, alojamiento, copias y los cambios del día a día— y es opcional.

Qué no hago

No hago webs de plantilla por 300 €. Ahí no puedo competir y tampoco quiero: si el presupuesto es ese, te sale mejor un constructor y te lo digo sin más.

No llevo campañas de publicidad ni gestiono redes sociales. Y no prometo el primer puesto en Google: te entrego la web indexada, rápida y con la ficha dada de alta, que es la parte que depende de mí. Pelear una búsqueda con competencia es un trabajo de meses, se contrata aparte y quien te lo prometa de entrada te está vendiendo humo.

De dónde vengo

Antes de las webs venía del audiovisual, y se sigue notando en cómo monto una página: primero el ritmo de lo que se ve al bajar, y el detalle después. De esa época hay un videoclip para Alex Javier, un documental sobre Risin’ Stars y el vídeo del Eterno Tour de Kadec Santa Anna.

También hay dos piezas que hice por mi cuenta, sin que me las encargara nadie: un spec ad de Decathlon sobre la tensión antes de competir y otra que usa los códigos del anuncio bancario para cuestionarlos. Están en el porfolio porque explican cómo pienso, no porque fuesen un cliente.